lunes, 9 de agosto de 2010

Tres medidas - Libro 11 - Te Habla el Profeta - Tomo II - Pag. 83-84


En Sueño Profético decían:

El Amor de Dios tiene varias escalas de medidas; está la que algo le falta para llenarse, está la que el Amor al filo llega, y está la que llenas sin medir y el rebose sale fuera. Es comparar con venero que agua arriba no vieras, era venero con agua pero que al filo no llega, y ya pasa el caminante sin deseo de beberla. Dijo uno: yo sigo la explicación: si el venero rebosara, el caminante bebía por deseo que Dios mandara; éste es el rebosar de la medida de Amor que Dios manda porque amas, amas sin pensar rebose y sin pensar en medida que el rebose hiciera falta, amas porque necesitas que todos beban el agua para que vivan Amor, para que rebose vaya, y vayan todos bebiendo de rebose de palabras. Pero para que rebose, tienes que echar sin mirarla, pues si miras la medida, siempre justa echas agua porque te viene el pensar, ya está bien la medida aunque tenga la mitad, otros la tienen vacía, y si yo quiero llenarla, con el pensar no es vacía.

Desperté, oí:

Tres medidas te han nombrado para medir este Amor.

Si sientes Amor con llamas, una te sirve, dos no.

Te sirve la del rebose que vas despertando sed.

Te sirve porque Dios manda cuando tu medida ve.

Y ve que el agua rebosa y otro la puede beber.

Para llenar la medida tiene que echar sin mirar.

Y echando siempre lo mismo, Constancia, Amor, Caridad, rebose llegará al filo.

Pero haz que llenen más y Dios ya te da destino.


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