viernes, 9 de diciembre de 2011

Copia del número uno y busca al número tres - Libro 6 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo I - Pag.


En sueño Profético decía uno:

Yo un día vi y oí a tres hombres hablar y discutir. Uno hablaba del Amor a Dios y su Existencia; otro, de que no lo amaba; y el tercero, que qué haría para ser como el primero.

Dijo el que amaba:

Lástima me da el pensar
el que vive y no ama,
porque vivir sin amar,
tropezarás en el mundo
con mucha dificultad,
dificultad que tú pones
porque te falta el amar.

En cambio, si a Dios Lo tienes
presente en cualquier lugar,
no tendrás dificultades,
porque Dios te las quita ya,
una vez que tú Lo ames.

Dijo el que no Lo amaba:

Yo si no Lo amo es
porque yo le he "pedio"
muchas cosas en mi vida,
y ninguna me ha "concedio".

Parece vivo mejor
cuando nada yo le pido.
Así vivimos, sin Dios,
todos los amigos míos.

Ya salió hablando el tercero, y el que quería amar:

Pues yo, ya, en este momento,
no me retiro de ti;
y me tienes que ir riñendo
cuando veas que haga algo
que a Dios Lo vaya ofendiendo.

Siempre he vivido con personas
que de Dios nunca me han "hablao".
Pero ahora te repito
que no me voy de tu "lao".

¡Cuánto le pedía a Dios
que me acercara a su "lao"!

Desperté, oí:

¡Cuánto puede hacer al hombre,
aquél que mucho a Dios ama!

Este primero habló
con la fuerza del que ama,
que a “tos” les mete este Amor
con el fuego en sus palabras.

Los dos se hicieron un fuerte
de defender a este Dios.

Y al que a Dios ofendía,
pidió perdón a los dos,
y lágrimas le caían,
y también se convirtió.

Los tres se marcharon juntos,
hablando sólo de Dios.

Copia del número uno,
busca al número tres,
que si amas como éstos,
incrédulos no se ven.

Dios quiere que uno quiera
y a muchos enseñe a amar.

Pues amar sin enseñanza,
más bien puedes retirar.


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