sábado, 31 de diciembre de 2011

Dios siempre está comunicándose al hombre - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 53-54-55


En Sueño Profético decían:

Dios tiene que estar siempre, y está, comunicándose al hombre. Dios no tiene principio ni fin. Dios no tuvo principio de ser Dios, ni tendrá final de ser Dios. Si Dios se hubiera ido a su Reino y no se hubiese comunicado más, sería porque no Vive y al transcurso de los siglos ya no se sabría más de Este Dios, dada la Libertad que este Dios da. Esta Libertad se emplearía para no hablar nada de Dios, y el hombre hasta emplearía la ley de condena para el que enseñara de la Vida de Dios Espiritual y su Mundo de Espíritus.

Este Mundo es comienzo y continuación de ese. De Aquí sale el espíritu y Aquí vuelve el espíritu. Y vuelve al sitio que su Libertad le dio: Gloria Eterna o condenación.

Mis ruegos Aquí son sin descanso para que Esto se publique.

Es de ignorancia permitida que se hable de Teología sin seguridad de lo cierto.

Yo supe de Aquí antes de estar como estoy: sin materia.

Agustín supo de Aquí antes de soltar la materia. Catalina de Siena supo de Aquí antes de venir Aquí. Domingo de Guzmán habló de Aquí conociendo este Mundo antes de soltar la materia. Juan Bosco, éste sin compañero en la Enseñanza, fue único. Sigo enumerando: Francisco de Sales, Francisco de Asís, el gran Juan de Dios, Juan de la Cruz, Álvaro y sus imitadores, y esta enérgica y valiente Teresa de Ávila, a quien Dios la llevo a lo íntimo de esta Gloria. A todos éstos, Dios se manifestó como Dios, sin comparaciones que el hombre quiera buscarle. Pues hoy sigue Dios comunicándose, pero con una abundancia fértil y unas explicaciones inagotables: Comunicación, Mensaje, Arrobo y Dictado que Dios manda escriba el Instrumento a diario.

Esta Publicación hará que se hable de Teología, tan normal como andar con dos pies.

Desperté, oí:

Las Palabras de este Dios son las mismas, pero los hombres no son los mismos.

La Libertad que da este Dios hace que de Él no se hablara si Él no se comunicara.

Dios siempre está arrobando espíritus y trayéndolos a su Gloria, para que estos espíritus hablen de Él.

Ya, el que Aquí viene, viene donde él quiere, porque Dios no lo ha engañado haciendo uso del Dios, y le permite tenga sitio sin Él.

Si este Dictado yo pudiera hablarlo ahí, reuniría oyentes que vitorearían mi nombre, y Tomás se oiría en boca del que no sabe de Aquí.

TOMÁS DE AQUINO


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