jueves, 29 de diciembre de 2011

Reacción de un pecador - Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 97-98-99


En Sueño Profético hablaban de pecar y decir: "Pero yo amo a Dios":

Esta es la reacción de un pecador. Y también es ésta: "Para amar no hace falta ser santo" "Para cumplir con Dios no hace falta que te quites de todo".

Y ya por último, esta frase: "Dios es bueno y tiene misericordia"

El que lea este Dictado, ¿puede decir que esto es amar a Dios? Es cumplir con respeto al hombre, pero no amar. Amar y pecar no puedes hacer; pecar y no amar, sí.

Grandes pecadores hubo y hoy están Aquí, porque cuando amaron, ya no pudieron pecar. El pecado, tú mismo sabes si te retira de Dios. El pecado te da alegría falsa, alegría que no dura, alegría que termina en remordimiento.

Dijo Agustín:

Si el que está pecando o va a pecar, mira al Cielo, deja de pecar; y si iba a pecar, ya no peca. El pecar y el no pecar van del espíritu. Si tu espíritu está con Dios, odias el pecado; si tu espíritu no está con Dios, lo buscas.

Hay quien dice: "Esto es un pecado chico"; abrevio o miniatura no dicen nada, pero esta palabra aplicada a lo que tú te refieras, es igual cuando sea sabiendo que es en contra de Dios; crimen infantil, crimen en adulto.

Yo, Agustín, no pequé cuando a Dios amé.

Desperté, oí:

Aquí te dice Agustín:
amar sin pecado;
pecado por no amar.

Aquí te dice Agustín,
que el ser santo,
es no pecar.

Agustín lo que Aquí ruega
es para poder salvar
a todo el que está pecando
y cree que no es pecar.

Si vas a hacer los pecados
pensando, esto no es pecar,
piensa un poco en la muerte,
y a santo te pasarás.

Porque la vida se acaba,
y empieza la Eternidad.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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