sábado, 24 de noviembre de 2012

No digas "no tengo tiempo"

En Sueño Profético decían:

Dios elige y ya da un Premio a aquel que le hace un servicio al Elegido. Todos los que Dios eligió disfrutaron de la “Palabra de Dios Diciendo”. Dios coge el Lugar y el Lugar coge a otros, diciendo: “ve y di que en mí habla Dios para que su Palabra esté siempre resonando”. Ha habido Elegidos que Dios ha dicho en ellos nombres del que tiene que ayudar a la divulgación, y de la actuación que tiene que tener este mandato por el Lugar que Dios se aposenta. Siendo esto ya un Mandato de Dios, no se puede creer que sea Dios el que habla, sin Obediencia al Mandato. Dios sabe cuando el hombre puede o cuando dice: “si yo pudiera”. El que dice “si yo pudiera”, ya sabe Dios que poco Lo ama. Cuando Dios coge un Lugar, ya le da poder a todo el que con este Lugar tenga contacto para poder, poder que Dios deja en Libertad.

En la Vida Pública de Dios Hombre ocurrían escenas de gran asombro.

Un día, ya que el Maestro era conocido por todos los sitios que caminaba –dado a su Poder en Hechos con prodigios, y perdonando al que antes Lo había insultado y luego quería ser perdonado–, llegó uno –que hacía tiempo le dijo Santiago: “anoche, cuando el Maestro nos estaba hablando para que nosotros aprendiéramos, me dijo que tú podrías unirte a nosotros para enseñar”, y éste contestó: “yo tengo mis trabajos con mis jornaleros, y tiempo no puedo perder”– y Le dijo:

   –Maestro, ya vengo para haceros servicio.

Fueron unos a contestarle y el Maestro los paró:

   –Dejad que salga la respuesta del que ha recibido la palabra. Si tú no hubieras tenido tiempo, Santiago no te dice nada. Llévate mi Perdón si es que lo quieres, y siempre recordarás: “No tengo tiempo de servir a Dios”.

Desperté, oí:

Él quiso servir a Dios cuando todos decían: “Tú eres el Salvador de los Hombres”.

Y Dios quería que Lo sirviera, para que dijera: “yo soy amigo de Dios”.

Dios quería darle su Amistad a cambio de un servicio miserable.

Si alguien te llama y te dice: “¿Quieres hacer servicio a Dios?”, no digas “no tengo tiempo”, porque Dios lo sabe todo.


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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 190-191-192