viernes, 30 de noviembre de 2012

Repasa ahí en la Tierra, el mal o el bien que tú hagas

En Sueño Profético decían:

El Mensaje que Dios dicta con espíritus de su Gloria, éste Mensaje te habla de lo que tú nunca piensas, éste Mensaje te dice que la muerte fijo llega, que tú no sabrás el momento que Aquí empieza la Vida.

Dios siempre está mandando sus Palabras para el que las quiera, para que sepan que ahí es donde la vida empieza, para que sepan que Aquí acaban los bríos que ahí maneja, para que piense sin prisas que tiene que entregar cuentas, para que vea los casos donde la muerte se encuentra.

Voy  a enumerar algunos para que sirvan de muestra:

Hoy se ha presentado la muerte
en uno de más de 80;
en otro, 56;
y en otro, no llega a 30.

Pero ha llegado a sitios
donde la edad no la cuentan,
porque no tienen ni un mes,
y de aquí hasta los 6
también la muerte les llega.
Y de los 6 a los 20,
¡cuántos esa vida dejan?

Por eso ya, a los 13,
deben de ir preparando
para que caigan en la cuenta
que la muerte se presenta
aquel día que no esperas.

El hombre habla de muerte
siempre con ira y con pena,
pero no piensa y te dice:
Todos tenemos que hacer
aquí una vida buena,
porque la muerte Dios manda,
un día aunque tú no quieras.

Hay muertes que Dios permite
porque tú fuiste por ella.
Éstas debes de evitar,
ya que Dios no mandó cuenta.

Este Dictado te dice
que repases ahí en la Tierra,
el mal o el bien que tú hagas,
“pa” cuando llegue la muerte,
no vea ira en tu cara.

Desperté, oí:

La muerte nadie la quiere,
ni la debe de querer.

Pero cuando Dios la manda:
¡Bendito sea su Poder!

Si ya cuando traes el hijo,
sabes que tuyo no es.

Que es del que manda al Sol
a que alumbre a todo ser.

La muerte la piensa el hombre
como enfermo que estuviera,
con pena, con mal humor,
y al médico va y se entrega.

Esto no es pensar la muerte,
esto es no querer a Dios.

Amando a Dios, piensas muerte,
viviendo sólo “pa” Dios.

Porque la vida se acaba,
antes que caliente el Sol.

No busques nunca la muerte,
porque tu vida es de Dios.


***

Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I