miércoles, 21 de noviembre de 2012

Son pocos los que esto lean y se llenen de contento

En Sueño Profético decían:

Son pocos los que conocen la alegría producida por el Espíritu; son pocos los que sienten las palpitaciones de Dios; son pocos los que llaman a Dios para amar y no ofenderlo. Hay quien de palabras Lo alaba, y de pensamiento está ofendiéndolo.

Son pocos los que son amigos por fuera
y amigos siguen por dentro.

Son pocos los ofendidos,
y luego los ves contentos,
que esta alegría es
de lo que llevas por dentro.

Son pocos los que se alegran
en medio del sufrimiento;
son pocos, por no creer
que ahí es pasar ese tiempo.

Que el sufrimiento debía
dejarse para lo Eterno.

Son pocos los que esto lean
y se llenen de contento.

La alegría es pura Gloria,
cuando en el gran sufrimiento
nadie puede darte apoyo
si no te lo da este Reino.

Son pocos, porque el Amor,
el hombre en vez de cundirlo,
entierro siempre le dio.

¡Qué lastima que tan pocos
sientan el Amor de Dios!

Dijo uno:

Es lástima para el hombre
y sufrimiento “pa” Dios.

Desperté, oí:

Sí, es sufrimiento “pa” Dios
que el hombre no sea bueno.

Sí, es sufrimiento “pa” Dios
tener que tener Infierno.

Dios quiere que tú Lo quieras
por tu sufrir y tu contento.

Que tu sufrir, cuando quieras
a todo lo de este Cielo,
Dios te cambia en alegría
lo que te vea sufrimiento.

El sufrir es lo que dura
y lo que no tiene remedio.

¿Tú has visto a alguien con Dios,
que diga: yo estoy sufriendo?

Son pocos los que hay ahí,
que vivan sufrir y contento.

Son pocos, y no por Dios,
porque Dios es Padre Bueno,
y el que le pida Perdón,
Perdón le manda del Cielo

¡Qué lástima que sean pocos
los que crean en su Reino!


***

Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas Con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 120-121-122