domingo, 29 de septiembre de 2013

Razón en lo Divino

En Sueño Profético decían:

¡Con lo sencillo que es ver la Verdad, cuánta dificultad le ve el hombre!

¡Con lo sencillo que es comparar el Amor de Dios, vivirlo o vivir hipocresía!

¡Con lo fácil que es seguir las pisadas del que dice “Dios me habla”!

Esto, de querer saberlo, se ve antes que agua turbia, agua clara; ropa blanca, ropa negra; estatura alta o baja.

Da hasta risa pensar que hoy, con tanta inteligencia, no se pueda averiguar ni dar la razón al que vive pregonando la Verdad, que esta Verdad se pregona sin Palabras vocear.

Dijo uno:

La razón en lo Divino, siempre la quita el que se cree por bueno, o el que se cree por sabio, o el que se llena de envidia y a Dios nombra falseando. Pero el que ama apartando lo del Cielo de la Tierra, a éste, pronto Dios le dice la Verdad dónde resuena.

¿Quién leerá estos Mensajes, y dirá: “esto es de Tierra”?

Aquel que dé estas palabras, que cierre el Libro y no lea.

¿Cómo conocer el pavo si en el grano lleva perlas?

El perro conoce al amo, pero el brillante no aprecia; puede que en una caricia, millones rompan sus muelas.

Porque si piensas que esto pasa, para hablar de Dios, tienes que tener Amor, y este Amor ya te dirá la Verdad de estas Palabras.

Si Amor de Dios desconoces, no puedes abrir el Libro, por no saber lo que coges.

Desperté, oí:

Si no entiendes de Amor,
porque Amor a Dios no tienes,
¿cómo te atreves a decir:
esto Dios no lo compone?

Este componer de Dios,
de Símbolos y Palabras.

Estas justas explicaciones
que de la Gloria nos manda.

Nos manda en un espíritu,
que materia da Palabras.

Es pecado de conciencia,
que puede ser más pecado,
querer decir que es mentira,
estando de esto apartado.

Que ahí te aparta la ira,
y Aquí ya te están juzgando.

El que no ame ni entienda,
que no opine su fracaso.

Es quedar en mejor lugar, decir:
ni entiendo ni a Dios Lo amo.


***

Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 6-7-8