sábado, 28 de septiembre de 2013

Si amas, buscas sin duda

En Sueño Profético hablaban Agustín de Mónica y Tomás de Aquino.

Decía Agustín:

¿Cómo puede tener duda aquel que oiga a ella hablar de esta Gloria con palabras tan seguras, tan seguras que al hablar parece que vives Gloria por la descripción que da, y contagia el gozo de ella al que la quiera escuchar?

Uno que quiera ver si es mentira o es verdad, al oír describir esto, esta Vida espiritual, desecha que esto sea mentira y se queda con la verdad; y le entra sentimiento, sentimiento de no callar, y de salir y buscar a otro que también la oiga hablar.

Dios le dicta y Dios actúa, cuando tiene que contar todo lo que siente el cuerpo cuando el espíritu se va. Se va porque se lo lleva el que manda Aquí y allá.

Te describe los momentos que Dios le hace vivir con espíritu, que el hombre los desconoce ahí. Pero que si coge Libros, ve que siguen vivos Aquí, vivos aunque les digan muertos, palabra que no es de Aquí.

   ―Sí, Agustín –dijo Tomás–. ¡Que tanto tiempo dé el hombre para ver si esto es verdad...! un Dictado que Dios dicta por bien de la Humanidad, Humanidad que Dios ama y, a Dios no, esta Humanidad.

Desperté, oí:

No ama esta Humanidad,
aunque lo quiera callar.

Si amas, buscas quien diga:
“Dios me habla Allí en su Gloria”.

Si amas, buscas sin duda,
para saber de esta Gloria.

Si amas, no desconfías
que Aquí venga aquel que Él diga.

Si amas, no dudarás,
porque si amas no dudas,
pues la duda suele estar
donde hay falta de Amor,
porque duda había ya.

Ama dejando la duda,
y con Dios te encontrarás.

TOMÁS DE AQUINO Y AGUSTÍN DE MÓNICA


***


Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I