martes, 17 de junio de 2014

“No hay Gloria mayor para mi Gloria que pongáis de cara a Mí, al que vivía dándome la espalda”

En Sueño Profético decían:

Dijo Jesús a sus Discípulos, enseñándoles para que ellos enseñaran de lo que a Él Le oían:

“Pensad que no hay Gloria mayor para mi Gloria, que pongáis de cara a Mí al que vivía dándome la espalda”.

“Pensad que esto no es para el cuerpo, que Yo enseñó al espíritu, que es lo que vive conmigo en mi Reino, aunque hoy a Mí Me estéis viendo. Yo os podría llevar en espíritu pero ya Me veríais sin Cuerpo, porque el Cuerpo lo dejo aquí hasta que cumpla mi tiempo. Luego, mi Cuerpo también se sube a mis Cielos, y ya un mismo Dios tiene tres Nombres, que del Padre han salido y otra vez al Padre vuelven”.

“Esta explicación la veréis sencilla si le cerráis la puerta al “saber” de la Tierra. Porque el hombre persigue la Palabra que siempre mandó mi Padre. Hizo la Palabra, Carne, y el hombre la destrozará porque ya lo dijo mi Padre antes de hacerse Hombre en Mí. Yo os pido que a Mí Me pongáis de cara para mi Gloria. Más Gloria ganaréis y más hablaran de Mí, que soy Dios. Porque el hombre busca la carne pero no el espíritu. Ya, el que lo busque, va sellando mi Mando y cumpliendo mi Obediencia”.


Desperté, oí:

Hubo silencio de palabras
y alboroto en el espíritu.

Cuando se iba el Maestro,
cada uno sacaba de su espíritu su sentir,
y comprendían de momento.

Cuando llevaban a alguno
a que oyera al Maestro,
y su mirada iba al suelo,
ya veían al espíritu
presentar arrepentimiento.

El espíritu desea,
más que la carne,
este Cielo.

Aprende lo que Dios
dijo a los Discípulos,
que luego enseñaron ellos.

Si haces este pensar,
pronto te olvidas del cuerpo
y a Dios tienes que buscar.

“Pensad que no hay Gloria
mayor para mi Gloria,
que pongáis de cara a Mí,
al que vivía dándome la espalda”
.

Si esto no lo publicas,
¿quién habla de esta Enseñanza?


***

Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pag. 106-107-108

1 comentario:

  1. Amar al Prójimo como a uno mismo es querer Gloria para todos, acompañarnos en el camino y reconducir al que estaba perdido.

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