sábado, 18 de julio de 2015

Yo doy Amor y Perdón

En Sueño Profético hablaban del Amor Divino. Decían:

“Amando, tú sólo coges el camino donde no hay pecado”.

Dijo Teresa de Ávila:

Yo, siempre que en el convento me ponía a hablar de Dios, lo primero que me oían eran estas palabras: “Para oír hablar de Dios, tienes que amar a Dios. Para quitarte de pecar, tienes que amar a Dios. Para no murmurar, tienes que amar a Dios. Y para seguirlo, tienes que amar a Dios. Una vez que tú Lo ames, ten seguro que te habla Dios. Una advertencia voy a hacer: que cuando estás en el camino del sí, del no, de cómo dejar esto, ya piensas en las amistades, y te aconsejan que no, que se puede amar tanto sin demostrar el Amor”. Aquí yo ya sola pensaba, hablando en alta voz: “¡Según el Amor lo sientas! Porque si sientes sin voz un requemar que te lleva a donde se encuentra Dios, de allí ya sale tu voz contando el requemar, que son la chispas de Amor”.

El Amor de Dios no tiene más altura, ni otro color. Dios dijo: “Yo doy Amor y Perdón, pero sin decir medida, altura, ni color”. Aquí te lo dice claro: que en la Palabra va “to”.

Desperté, oí:

¿Por qué tratan de poner
el Amor haciendo escala?

¿Por qué ven al que ama mucho,
como cosa más bien rara?

¿Por qué hablan del Amor
cosas que más bien a Dios dañan?

Todo es falta de Amor,
de este Amor que nunca acaba,
de este Amor que en requemando,
más aún a Dios Lo llamas,
más aún dices: ¡Dios mío,
yo quiero oír tus Palabras!

¡Ay Palabras tan seguras,
que resuenan en mi alma,
y después ya sale Eco,
y el hombre ya las maltrata!

¡Cómo quiere ver a Dios
aquel que dice que ama,
y el Amor no conoció?

No lo conoció y desprecia
al que en él vive Dios.

¡Ay Amor sin preferencia!
¡Ay Amor, Amor de Dios,
que el hombre te va buscando
como si fueras ladrón!
   
Que aquel que ama, se entra,
en la Cárcel de su Dios.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - C5