viernes, 19 de febrero de 2016

La Fuerza de Dios

En Sueño Profético hablaban de Dios Hombre, de cómo enseñaba a los Discípulos a conocer a los que a Él Lo creían como Dios y querían su amistad, y a los que intentarían retirarlos de su Maestro, como ellos Lo llamaban.
            
Al que vuestras palabras le sean indiferentes, pensad que no cree quién soy. El que no os busque, no Me busca a Mí. El que no tenga miedo y os ofenda, no cree que el mundo esté hecho por mi Padre, ni que lo mismo que lo hace, lo pueda destruir. El que os exija y no os ofrezca, tampoco cree en Mí”.

“Ahora comparad con el que cree en Mí como Dios y sabe que mi Padre está en el Cielo, sin Cuerpo, con los arcángeles y los ángeles, que éste fue el Mundo que hizo primero, para que cuando hiciera el mundo, éste de materia, tuviera el espíritu su Reino. El que crea esto, os buscara para deciros que quiere que Yo le hable; que dónde Me encontrará, porque quiere curar su carne. También irá a mi encuentro el pecador, para salvarse. Y una vez que Me busque, ya creerá que mi Padre en Mí puede perdonarle
”.

Desperté, oí:

¡Tiene este Dios una Fuerza,
esta Gloria y estas Palabras,
que te alborota el Amor
y te retira la calma!

Estas Palabras,
al leerlas y pensarlas,
ves la Imagen del Maestro
en las calles, en las montañas,
en los mesones.

Y si te sigue el pensar,
porque su Amor te detiene,
ves como cura la carne
tan sólo con el decir:

¡Vete, tu Fe te ha curado!”.

Y al pecador que Le llora,
no lo deja que se ponga de rodillas,
porque antes oye:

Vete tranquilo, que mi Padre en Mí te da el Perdón”.

Pero te pide que hagas:

Que más pecadores Me busquen para ser perdonados”.

Todo esto Le pasó,
a Dios de Hombre,
enseñando.


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Cierre de libro