lunes, 1 de febrero de 2016

Pídele a Dios Mando

En Sueño Profético decían Palabras que Dios Hombre dijo dando la Enseñanza para que quedara por nueva, sin reforma y aceptándola, para el que quisiera ser cristiano y no rechazara la Gloria:

Me sirve más el que mi Mando lo hace viéndolo bien, que el que lo hace porque le mando, y ya Me sirve poco. El que Me sirve es el que cumple lo que Yo mando. Veréis, que siendo el mismo Mando, no es lo mismo mandado, ni lo mismo aceptado”.

“Pedid a mi Padre, que está en el Cielo y vive en Mí, que mi Mando lo veáis bien antes de hacerlo. Pensad, que mi Mando va a daros, porque ya el Mando vais recibiendo”.

“Si mi Padre no Me manda a Mí, hoy no Me conoceríais de Carne, como muchos luego querrán conocerme. El Mando siempre es, dar cuando vaya de mi Mando. Es más grande nombrarme a Mí, diciendo: “El Maestro me ha mandado”, que a Mí Me oigan decir: “Sí, ése cumple mi Mando”. Esto puede hacer pensar: “El Maestro me ha mandado, es darle yo mi amistad
”.

Desperté, oí:

Después que Él nos hablaba, veíamos todas las “hablas”, pobres.

¡Qué miradas de alegría
se cruzaban, los que su Mando,
con contento, lo cumplían!

Luego ponía ejemplos
con el mando de la Tierra.

Con el vasallo y el rey.

Con el gigante y el enano.

Si el vasallo no cumple,
no lo tiene el rey.

Pero si el rey lo busca
donde todos los ven,
con su mano en el hombro,
lleva más ganancias
el vasallo que el rey.

Ahora piensa:
el gigante buscando al enano
para que le sirva
en grandes trabajos.

¿Quién lleva más premio?
Pues siempre el enano.

Pues ¿cómo pagarle
el hacerle el Mando?

Nombra a este Mensaje:
“Pídele a Dios Mando”.

Porque ya, al pedirlo,
Él te está premiando.


***

Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - C4