jueves, 11 de febrero de 2016

Practica y enseña el Amor que Dios te manda

En Sueño Profético hablaban de entender del Amor de Dios, de practicarlo, de enseñarlo y de retirar de Dios.

Dijo uno:

Esta Enseñanza nos la dio el Maestro un día de grande frío, alrededor de una lumbre que, a la salida del pueblo, hicieron los dueños de la casa donde íbamos. Gran silencio quedó cuando el Maestro dijo:

Entenderéis el Amor hacia mi Gloria cuando creáis que soy Dios el que estáis viendo. Una vez que Yo no esté delante, os hará ver, el recuerdo, y practicaréis mi Enseñanza viendo otros los hechos. Ésta es la mejor Enseñanza. Retirara de mi Gloria el que no crea que mi Padre Me haya mandado, el que Me busque sin cumplir mis Palabras y el que viva en el pecado. Éstos, por mucho que quieran taparse, nunca entrarán donde mi Padre ya tiene el Sitio para el que Me sigue, practica mis Palabras y enseña con el ejemplo. A éste nunca podrán quitarlo de Mí los espíritus del mal, porque la fuerza del bien los derrota”.  

Ya dio movimiento a su túnica, y lo siguió el alboroto, dejando silencio en espera hasta otra vez oír hablar al Maestro.

Desperté, oí:

Todos siguieron contentos,
porque al Maestro llevaban.

La lumbre quedó con pena
y despidiendo las llamas.

Los troncos hacían ruido
como chiquillos que llaman.

Como chiquillos que llaman
cuando quedan sin cobijo,
cuando la madre se aparta.

El sitio que iban pisando
parecía vellón de lana.

Primero iba el Maestro,
y ya, los que Lo seguían,
el sitio se sorteaban. 

El que conozca a Dios
de sentir o de Palabras,
¡qué largo será el camino,
y que triste, sin Palabras!

Dios siempre se hace sentir
o te manda sus Palabras.

Coge de ejemplo los troncos,
o puedes coger las llamas.

Pero practica y enseña
el Amor que Él te manda.


***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C1