domingo, 16 de octubre de 2016

Bueno, pero no para Dios

En Sueño Profético hablaban de saber valorar lo que valor tiene:

“Hay quien pone el valor a lo que nadie quiere”.

Esto repetían dando valor al hombre:

“Hay hombres que al hombre le ponen altura con la palabra “bueno”, de espíritu para afuera, pero no de espíritu que lleva a Dios dentro”.

Dijo uno:

El hombre valora al hombre que cumple leyes de la Tierra. Porque ley se impone y él tiene que cumplirla.

Esto es ser bueno mientras el cuerpo le sirva, bueno pisando Tierra, pero no bueno para Arriba. Aquí no se dice bueno, porque éstos a Dios no le sirven para hacer a hombres buenos.

El bueno tiene que ser que su espíritu esté lleno de Dios. Y de aquí salen las ramas que van cundiendo este Amor.

Esto es un hombre bueno: primero Amor a Dios. Y ya su espíritu manda al cuerpo que rechace lo que no sea de Dios. ¡Esto es un hombre bueno!

Desperté, oí:

Hombre bueno
con espíritu atrofiado para Dios,
no puede ser hombre bueno.

Hombre que le cumple al hombre
y no cumple lo de Dios,
no puede ser hombre bueno.

Debería tener apellido
la palabra “bueno”,
y Aquí ahora se dicta:

“Bueno, pero no para Dios”.

¡Ponte el nombre de bueno,
pero el apellido no!

¡Que este apellido te roba
la Gloria que te da Dios!


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C2