jueves, 20 de octubre de 2016

Dios manda que quede escrito

En Sueño Profético decían:

Dios quiere publicación,
y sus enemigos silencio.

El que este consejo dé,
mal sitio tiene en el Cielo,
porque al leer estos Escritos
ves continuación
de un Dios que está Vivo,
aunque el hombre Lo crea muerto.

Pues en creer que Dios es Vivo,
da miedo poner silencio.

Dijo uno:

¿No han pensado estos hombres que están vivos, que al nacer fueron matriculados para ser muertos; y que ahí nadie les sirve para ampliar el plazo de que los cuenten por muertos?

Aquí, Dios, cuando elige para la divulgación de su Existencia, no hay cargos ni dinero que esto paren en la Tierra. Por los sitios que va pasando, poniendo en sus manos estas pruebas, y ellos dejándolas estancadas, que no den disculpa, que Aquí no llega.

Esto, el desmentirlo, es decir que el Sol no calienta; y que las nubes, su resplandor molesta; que la hembra es padre; y el padre, hembra.

¿Qué disculpa puede tener el teólogo que esto lea, si estos Temas desafían a las grandes academias que te enseñan Teología! Esto es decir a Dios: “Dios, ¡esto es mentira!”.

¿Cómo Dios va a responder con su Perdón al que tiene el deber de decir: “esto es verdad o esto es mentira”!

Desperté, oí:

Sigue por tu caminar
y entera al mundo entero.

Que Dios irá apartando
al que a Él le dé desprecio.

¿Cómo pueden creer en Dios
y no desear este “Diciendo”!

Que había de ser inventado,
y Dios le daría premio,
por cundir Paz y Amor,
que el mundo no vive esto.

¡Hombres que a pesar
de las pruebas que Él da
sin el hombre merecerlo,
se rellenan de cemento
y no dejan que les llegue al espíritu
que Dios es Vivo y no es muerto!

El Instrumento lleva el Mando
que Dios le da en este Cielo.

El que quiera desmentir,
su nombre Aquí en la Gloria será:
Judas, hipócrita o fariseo.

Espíritus disfrazados,
pero que Dios está viendo.

Esto no es dicho que dicen,
que Dios dijo o que vieran.

Esto es arrobo de espíritu,
que Dios manda que quede escrito.

Como están los Evangelios
y todo lo que Dios dijo.


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Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C7