martes, 11 de octubre de 2016

Primero tienes que amar

En Sueño Profético contaban un hecho que vieron dos mujeres que vivían en el pueblo donde nació el Salvador de los hombres.

A estas mujeres les habían hablado mucho de Jesús, pero ellas no lo conocieron. La abuela de una de ellas, ésta de nombre Casilda, tenía amistad con la Madre de Jesús, conocida por La Virgen, la que a nieta y amiga siempre les estaba hablando del Hijo, de hechos que la Madre les contaba, y éstas disfrutaban de ver las caras de las niñas que quedaban extasiadas.

Estas niñas crecieron y formaron corro con las referencias que recordaban de su abuela. Ya mujeres, se juntaban las dos, y no pasaba día que no fueran a un camino donde había una explanada, que en aquella explanada fue donde a Dios de Niño lo llevaba su Madre para que gozara del sol y el aire, en los pocos ratos que la Virgen Madre disponía.

Pues allí se inclinaban, y cuando llegaban, dicen que se oían niños en risas, niños canturreando, y un olor a rosas que paraba la atención que a las palabras le tuvieses, por interés que tuvieras en seguir la charla.

Un día, se fueron con ellas unas cuantas madres con sus chiquillos, que tenían una edad entre los 3 y 7 años. Dicen que fue llegar y los niños decir que veían a otros niños, pero volando, y que repetían: “Esto es la Gloria”. A ninguna madre le extrañó, una vez que ellas oían reír a muchos niños.

Desperté, oí:

Por amar estas mujeres,
hacen que vean la Gloria
los chicos y los mayores.

Que el Amor venía de antes,
de aquella santa mujer,
que tanto quería a La Madre.

Contaba cuentos de Dios,
dichos por la misma Madre
de Jesús el Salvador.

Primero tienes que amar,
y luego enseñar amando,
y después todos irán
de esta Grande Gloria hablando.

En el llano Él jugó,
y a los ángeles bajó.

El ruido, para el mayor,
y para el niño, Visión.

Y para todo el que quería,
en el llano rosas olía.

El Amor es una renta,
que a más tiempo, más te deja.


***

Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - C6