lunes, 9 de enero de 2012

El temple de Dios es inconfundible - Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 60


En Sueño Profético decían:

El que más ama a Dios, más oye su Palabra, más se llena de Dios y más reparte la Palabra de Dios.

Tú no puedes amar y callar, porque si tú amas, no callas; y si callas, actúas con más fuerza.

El Amor tiene mil formas de decirlo, menos callando y no actuando. El más perfecto es, el decir y a su vez actuar.

Si tú no oyes al Profeta, no sabes lo que Dios está diciendo. El que al Profeta oye y no quiere aceptarlo, éste ya no vive tranquilo. Y si pensara en su “no querer”, vería era Verdad. Cuando se trata de lo que no es verdadero, esto pronto se olvida.

Desperté, oí:

La Palabra que es dicha por Dios, ésta, dígala quien la diga, tiene Majestad.

El temple de Dios es inconfundible.

Este barómetro siempre marca el mismo número.

Si quieres conocer la Palabra de Dios Vivo, busca al Profeta.


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