martes, 31 de enero de 2012

Otro Dios no hay


En Sueño Profético decían:

Muchos pecan por no vivir con quien no peca. El pecado huye del que está al Servicio de Dios.

Estas Palabras eran muy dichas y oídas por todos los que convivimos con Dios Hijo:

“El que pronuncie mi Nombre y copie mis costumbres, no tendrán en él cabida los espíritus que están en contra de mi Gloria”.

Él enseñaba a que conociéramos cuando venían a engañarnos, cuando nos decían que había otros dioses.

Esto lo presencié yo terminando un Sermón en la montaña: paró uno al Maestro y quiso que le contestara si había más dioses que Él. Pues Él siempre decía: “Mi Padre habla en Mí. Yo hago lo que mi Padre Me manda. Yo soy el Padre y el Padre es el Hijo. Cuando vaya al Padre, vendrá mi Espíritu. Yo vivo en mi Padre y mi Padre vive en Mí”. Aquí hablaba de un Solo Dios hecho Tres por el mismo Dios que Aquí quedaba. Dios, que ahí mandaba y Dios en Espíritu que hablaba en la materia que Él quisiera. Pero Esto era un Solo Dios. Que Él era, por ser Dios, el que de un Solo Dios hacía Tres; y de Tres, un Solo Dios.

Cuando el Maestro les dijo unas Palabras de éstas, terminó diciendo:

“Vendrán falsos dioses, pero el que viva mi Doctrina, yo haré que el hombre Me vea –en el que practique mis Leyes–, y ya verán al mismo Dios, que es el Único: Dios Esencia, Dios que verán en Carne, y Dios en Espíritu”.

Desperté, oí:

En Esencia, el que se hizo Hombre.

Hombre, pero Dios y Maestro, al que vieron de Hijo. Y Espíritu es el mismo Dios sin Carne, convirtiendo a cualquier Lugar en Profeta.

Eco y Palabras que pronuncian, aunque este Lugar no tuviera voz.

Dios, con su Espíritu y Poder, manda los sentidos y las lenguas hagan lo que el Padre manda en Él.

No busques si hay otro Dios, porque otro Dios no hay.


***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados En Gloria - Tomo I - Pag. 157-158-159