martes, 19 de marzo de 2013

El arrobado vive sin darle importancia a nada de la Tierra

En Sueño Profético hablaban de la Grandeza, del Poder de estos Misterios Sobrenaturales y Divinos.

Hablaban de cómo Dios va llevando al espíritu a tener convivencia con espíritus de esta Gloria –normal en el momento del Arrobo–, cuando está desprendido el espíritu del cuerpo; cuando vive sin peso y sin miedo a que la materia le sirva de obstáculo; cuando no oye pecado; cuando todo lo que ve y oye es claridad, resplandor y alabanzas a esta Gloria; cuando deja las miserias que el hombre tanto guarda con firmas, documentos, testamentos y herencias que van dejando de unos primeros herederos o que ellos herencia juntaron. Pues cuando te ves sin cuerpo y ya herencia has dejado, todo lo miras con desprecio.

Dijo uno:

Esto es la muerte, pero no el arrobado. El arrobado ya vive sin darle importancia a nada de la Tierra, y esto mismo va enseñando, que es lo que a su espíritu Dios enseña. Aquí es el pecado el que gran importancia cuenta, cuenta que no entra en Gloria si no hace recuento de pecados y a Dios no pide Misericordia.

Desperté, oí:

Nadie puede hablar de Gloria
dando esta explicación
si no lo oye en Arrobo.

Nadie tiene el sentir
de estas explicaciones
como el que traen Aquí.

Éste es un vivir ya fuera
del vivir que vive ahí.

Aquí oyen hechos que hubo
viviendo Dios Hombre ahí.

Aquí se ve lo que nadie
pudiera ver estando ahí.

Aquí se aprende y se enseña
cuando espíritu va a vivir
otra vez con la materia.

Es desprecio con pecado
el que no quieran aprenderlo.

El arrobado enseña
lo que enseñan en el Cielo.


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pag. 10-11