martes, 23 de abril de 2013

Disculpa

En Sueño Profético decían:

Hay disculpas que afirmas el mal que has hecho queriéndote disculpar. Hay disculpas que son hechos que tú hiciste, que fueron tan repetidos que la disculpa no va.

Dijo uno:

La disculpa es nobleza el darla a tiempo y reconociendo el mal, bien por su poca importancia, bien por el sufrir que arrastró. Esta disculpa es de grandes caballeros y de nobleza interior, es de personas cristianas que practican lo de Dios, es pensar que no te deja hasta exponer la razón. Pero hay tanto mal hecho sin disculpa ni pretexto, que aquí es contestación hacer mal por mal hacerlo, romper cacharro que adorna que su servicio está haciendo, apalear al portero por no poder llegar al dueño, dar puntapiés a pared por corajes llevar dentro, cerrar los ojos y no ver por envidia y por desprecio. Aquí no iguala disculpa de tu mal comportamiento. La disculpa es de cristianos. Y al hacer mal y disculpa, Dios dio nombre: fariseo.

Desperté, oí:

¡Cómo ponen la palabra “disculpa”
en el sitio que Dios manda!

La hipocresía del hombre
pone disculpa en el mal,
que mal hace a sabiendas.

Esta disculpa es para el hombre,
para el hombre de la Tierra.

Para Dios no está el engaño,
por ser todo en Dios, presencia.

Pero hay hombres tan necios,
con su traje de soberbia,
que presentan la disculpa
porque remedio no queda.

Estos hombres son desecho
para Dios en Cielo y Tierra.

Y no merecen Perdón,
por sus cargas de soberbia.


***

Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 208-209