jueves, 11 de abril de 2013

El espíritu es el ave, y la pluma es el cuerpo

En Sueño Profético decían:

Todo lo que nace muere,
y todo lo que muere se termina.

El espíritu no nace,
el espíritu Dios lo envía.

Y al no nacer,
ni se muere ni termina,
queda en una eternidad.

Como el agua,
tiene vida el Sol.

Y la noche,
su vida es oscuridad.

El aire también tiene vida,
y vida da donde está.

Todo esto tiene vida
y tiene Eternidad.
Porque Eternidad
es donde hay vida
y jamás se acabará.

Dijo uno:

Cuando llega Aquí la vida
es cuando vivo se está.

Porque la vida del suelo
es la lucha terrenal.

Todo por querer quitar
las Leyes que hay en el Cielo.

Dios Creador aparta a uno,
de los cuatro,
que con Él intenta sublevación.

Desperté, oí:

En este Arrobo
era la palabra Tierra
la que estabas siempre oyendo.

Ponían comparaciones
para llenar un cuaderno.

Un cuaderno y disponer
de mucho tiempo para leerlo.

Porque cada frase
te hacía analfabeto.

¡En qué escala más ridícula
dejaba la Vida del espíritu
a la vida del cuerpo!

Era pluma que vuela sola,
o ave que lleva
la pluma en el cuerpo.

Toda la lucha del hombre
es no querer entender esto.

Que el espíritu es el ave,
y la pluma es el cuerpo.
 

***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - Pág. 174-175-176