martes, 2 de abril de 2013

Las Leyes de Dios no son leyes, son “llamadas de Amor”

En Sueño Profético hablaban de las Leyes de Dios o las leyes de la Tierra. Decían:

Las Leyes de Dios, si no las cumples, son algo que a cumplir te lleva, son algo que sale de dentro, que tú llamas desde fuera. Las Leyes de Dios, si las cumples por miedo, no lo haces por Dios.

Dios se ofrece al hombre como Refugio, como Medicamento para el espíritu, como Bálsamo que suaviza la herida, que si tú eres constante, este Bálsamo te cura.

Las Leyes de Dios no son leyes, son “llamadas de Amor”. De un Amor que, viéndolo, ves a Dios. Y en las leyes del hombre te retiras de Dios.

Dios no puede aceptar las leyes del hombre. Dios permite, pero no acepta. Aceptar lo del hombre sería haber dos Dioses, y ya se discutirían las Leyes del espíritu, que son las que Dios tiene.

Desperté, oí:

Es poco comparar, gigante y enano:
Ley de Dios, ley del hombre.

El que cumple las Leyes de Dios,
si pone Amor delante,
a nada le ve trabajo,
y hasta el cumplir lo agranda.

El que cumple las del hombre,
les pone gran importancia
porque el miedo va delante.

Y una vez que no las cumpla,
puede algo grave pasarle.

Luego, estas mismas leyes
las quita otro que mande.

Dios Único y Poderoso,
sus Leyes son: mucho amarle.

Y en este amarle mucho,
Él siempre ya va delante.

Cumple las Leyes Divinas,
y no cumples, que es amarle.


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Libro 19 - Dios Manda En Su Gloria Que Enseñen - Tomo III - Pág. 160-161-162