domingo, 14 de abril de 2013

Lágrimas de Amor

En Sueño Profético vi a un hombre que sus lágrimas se limpiaba. Y dijo uno:

Hay lágrimas de arrepentimiento, de dolor y de alegría. También hay de sentimiento.

Una mujer le contesta:

Todo es lágrimas y llanto.
Pero lágrimas de Amor,
de querer a este Dios tanto,
no se pueden comparar
con lágrimas de otro llanto.

¡Cuántas veces me veían,
estando aún en el convento,
con mi cara entristecida,
con mi llanto y mi contento,
con mis lágrimas que corrían,
pero sin llegar al suelo,
que yo cogía en mis manos
si no daba tiempo al pañuelo!

Estas lágrimas salían,
pero siempre defendiendo
al que me hablaba a mí
para luego yo ir diciendo.

¿Cómo pueden desmentir
lo que en mí ya lo están viendo?,
si la cara tiene cambio
de lo que llevo por dentro,
de Palabras de este Dios,
que no quieren conocerlo,
que dejan para mañana
lo que hoy está diciendo.

Desperté, oí:

Yo estaba siempre dispuesta
a contar lo que sentía.

Yo quería decir a todos
cuándo Dios Aquí me traía.

El hombre me llamó loca,
sin saber lo que decía.
El hombre me llamó loca,
y esto a mi Dios ofendía.

Las lágrimas que tú echas
cuando te tratan de loca,
no son lágrimas de pena,
son lágrimas que te ahogan.

Lágrimas que separan
al hombre de lo Divino,
lágrimas que son culpables
por el que a Dios no ha querido.

Estas lágrimas se pierden
para aquel que amó mucho a Dios,
y estas mismas dan tormento
sin consuelo de este Dios.

Este Dios, cuando te habla,
te habla con tanto Amor,
que sufre cuando te trata
el hombre sin compasión.

¡Ay hombre que Dios quisiera
que conocieras a Él!
¡Ay hombre que Dios te llama
por no dejarte perder!

Si echas lágrimas de Amor,
de querer a este Dios tanto,
no se pueden comparar
con lágrimas de otro llanto.

TERESA DE ÁVILA


***

Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pág. 142-143