domingo, 21 de julio de 2013

La Caridad tiene más valor al espíritu

En Sueño Profético decían:

La Caridad, cuando Dios media, sí es Caridad. ¿Que cuándo media Dios? Cuando tú estés día y noche:

“Señor, a tu servicio estoy. Señor, ni protesto ni me canso. Y la muerte venga a mi cuerpo antes de que a mi pensamiento le llegue este pensar: “¿Por qué, Señor, sufro tanto y otros se van de esta vida sin lágrimas de sufrimiento haber echado, y han tenido de sobra, y a mí siempre me ha faltado?”.

El que tenga este pensar y Caridad quiera ir dando, ¿cómo va a dar Caridad sin comprender aquello que está pasando?

El comprender te lo da ponerte tú en el camino de aquel que el camino está pasando, y pensar cómo pasarías el camino, si aprisa o despacio, con lágrimas o sonrisa, pidiendo cuentas o alabando.

Desperté, oí:

Habla el hombre de la Caridad
y no sabe dónde hay que darla.

Como no lo vea hambriento o descalzo,
no sabe dejarla.

La Caridad tiene más valor al espíritu,
que es eterno y no acaba.

La Caridad al espíritu
te hace que reflexiones
y que pidas el Perdón
por aquel que juzgue al hombre.


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - Pág. 184-185-186