martes, 8 de marzo de 2016

Creyendo los Mandamientos, ya conoces sus Palabras

En Sueño Profético decían:

Para enseñar a amar a Dios tienes que estar enseñado por la Palabra de Dios, pero ni poniendo ni quitando haciendo renovación a lo que Dios tiene mandado. 

Si a Esto vieras quitarle o ponerle, di que es arreglo fracasado. Si éstos enseñan de Dios, cambian todo en el pecado. Porque para más amar, no podrías reformar.

¿Quién va a corregir a Dios en lo que este Dios haga? El que intente reformarle, no ve bien sus Mandamientos, que ahí va toda la Enseñanza.

Dijo uno:

Creyendo los Mandamientos, ya conoces sus Palabras. Y si lees los Evangelios, ya conoces lo que es de la Tierra o lo que de Él baja.

Lo que pasa es que el hombre quiere poner el pecado en la cultura, en el progreso y en el adelanto. Que todo esto puede vivir y enseñar, pero sin darle entrada al pecado, y poniendo los Mandamientos como campana que pones en campanario, que avisa si te hubieras olvidado.

Si comparas estos Mensajes, y en cada uno pensando, ves que es Dios, que no es el hombre.

Desperté, oí:

Con los miles de Mensajes
que Dios lleva ya dictados,
no verá en ninguno, el hombre,
que Dios haya reformado.

El Amor lo enseña igual.

Su Existencia,
siempre te está demostrando. 

El pecado, dicho en Él,
sigue siendo el mismo pecado.

El hombre quiere poner
este apellido al adelanto.

Con el visto bueno: “dicho es
que los tiempos han cambiado”.

Por eso molesta al hombre
que digan: “Dios está hablando”.

A aquellos que no les moleste,
di que no viven pecado.


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C4