martes, 29 de marzo de 2016

El que haga el mando del Elegido ya tiene en la Gloria su sitio

En Sueño Profético decían:

El que oiga a este Elegido decir “esto sí, esto no”, si cree lo que le pasa, le da alegría cuando hace lo que el Elegido ha dicho.

     - Yo haría movimiento de cuerpo, pero mi espíritu está con el Mando del Cielo.

Estas palabras las dice uno que su nombre no se va a nombrar, pero su interior dice:

     - Haciendo lo que dice este Elegido ya le das Paz a tu cuerpo. Y si piensas en este Elegido, si estos Mensajes son por Dios dictados, cómo poner duda en lo que él me diga que haga.

Este pensar tiene que recibir grandes alegrías.

Éstos tienen que dar el mando dando alegrías a los espíritus que están en la Gloria y sus cuerpos dieron escándalo, porque a Dios le pedían cuándo Esto tenían que justificar, porque sabían que sus cuerpos morían y tenían que presentar su espíritu para la Vida Eterna. Esto es la muerte de cuerpo, que deben pensar que a todos les tiene que llegar.

El que haga el mando del Elegido ya tiene en la Gloria su sitio.

Decían que como Esto es una Verdad tan grande, el Elegido sufre cuando tiene que decir Palabras de Dios y ve que las Palabras quieren reformar. Que el que esto piensa se quiere poner delante del Saber y Poder de Dios.

El sueño tardaba y a Dios, con alegría, mi pensar ponía para que me diera alegrías.

Desperté, oí:

Piensa que pronto Dios te dirá que pongas en tu pensar que hoy nadie puede decir: “Dios en el sueño deja mi cuerpo muerto y el espíritu lo lleva al Cielo, dándole la Enseñanza que está en los Libros publicados y, también, en cintas para que sea dando más Escándalo Divino”.

Que Esto es un bien para el que no lea los Libros por falta de tiempo o por no saber leerlos.

Con todo lo que se ha nombrado deberían venir de todos los sitios que en Dios creyeran, para formar más escándalo.

Este Caso es para todos lo que vivan teniendo de sobra y sepan que, por falta de comida, mueren de hambre.

También para el que pecó y para el que está pecando.

Para el que pecó y tiene el grande remordimiento pensando en Dios, y con las cintas, en el momento de tu sufrir, tu pensar cambió.

El que está pecando es más sufrir que el que pecó y se quitó de pecar y hoy está en la Gloria al Mando de Dios.

Oyendo estas Palabras el pecado se retira porque tu sufrir no lo puede oír.

Fue terminar estas palabras y la presencia de la carne que Dios me unió estaba en su despacho, con la mirada como cuando vivía su cuerpo, que ya la mirada le contestaba, ya dijo:

     - Ana cuídate, cuídate, que tu espíritu tiene que estar con Mando de Dios y el cuerpo bueno, con fuerzas y alegrías.

Los que están aquí unidos que cada día más se unan para dar aquí el escándalo que Dios manda que se dé.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V