viernes, 4 de marzo de 2016

El que a Dios no ame jamás entrará en la Gloria

En Sueño Profético decían:

Hay quien tiene grandes conocimientos de estudios de varias ramas y es analfabeto en las cosas del espíritu sin saber lo que es Arrobo, ni Aparición, ni Extasis, sin saber los grados Divinos y sin saber hacer siembra, no pudiendo coger recolección. Éstos son los analfabetos para el Reino de Dios.

Dijo uno:

El hombre debería ver, el que está aún ahí viviendo, que esos hombres llegan Aquí sin equipaje de ese Mundo, sin capital, sin carreras, sin poder ya a nadie mandar, sin su figura estirada esperando reverencias, sin su carne que tantos años cuidó y pagó grandes cuentas para que se la cuidaran y no muriera la materia. Pues estos hombres al morir, sólo muerte de materia, si se vienen a la Gloria, porque Dios bien lo viera, se presentarían sin insignia, sin corona, sin su bastón de mando, sin sus títulos ni pergaminos que de otros heredaron. Se presentan emparejados con el que pisaba tierra con el mulo y el arado, pero que amaba a Dios, y si hizo algunas faltas también Dios lo ha perdonado. También, a los que Dios tiene apartados, con poderío y sin él, son del mismo modo presentados en el sitio donde no está Él, y también entran emparejados.

Desperté, oí:

¡Qué bien remarcan en Gloria que allí no se aprecia al hombre por su cultura ni por su dinero, ni porque tuviera corona!

Que allí llegan despojados de lo que el tiempo lo pudre con el curso de los años.

Que Allí dan preferencia al que en la Tierra vivió pensando en no pecar, para hacer presentación con cultura celestial.

Cuando estudies carrera para ese breve tiempo pon primero la asignatura del espíritu y del Cielo.

Que es a lo que Aquí se da precio, aunque los estudios no los sigas y vivas analfabeto.

Esto el hombre lo ve mal.

Y en el Cielo se ve mal la carrera y vivir sin cumplir este mandar.

Aquí entran las dos cosas, pero el que a Dios no ame jamás entrará en la Gloria.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII