domingo, 27 de marzo de 2016

Todo lo que es de Dios tiene que estar apartado

En Sueño Profético oía unas palabras de alabanza a Dios Padre. Era una misma palabra dicha por muchos. Era Amor al Padre en cánticos, pero Divinos. Era enseñar cómo tienen que ser las alabanzas. Era diferenciando la Tierra y el Cielo. Era apartando lo del hombre, que el hombre llama alabanza al ruido y quiere acercar a decir lo mismo juntando palabras y cánticos que sólo son para agrado del hombre, pero que no entran ni llegan al Recinto de la Gloria porque la Gloria tiene antes su sitio. Que este sitio ya te lleva la actuación que tú antes has tenido y el amar y respetar todo lo que Dios dijo antes del Mundo empezar con materia. Que Él lo hizo para que tuviera en la Gloria continuidad, pero sin que se juntara lo de la Gloria con lo que pudiera pecar.

Ya dijo uno:

Estas explicaciones sólo se han dado al espíritu y el espíritu las coge normal, pero cuando llega a la materia hay que dictar, humillando a la inteligencia, para que siga el mismo mandar cuando actúe con materia el espíritu. Al espíritu Dios le quita la Libertad y al espíritu Dios no le manda que quite la Libertad a la materia.

Esta Enseñanza es Divina, es grande, es sencilla, es perfecta, y luego el hombre la ensucia con sus arreglos de Tierra.

Desperté, oí:

Se han oído alabanzas y cánticos que no puedes confundir, que son para el Rey de la Gloria.

Son distintos los cánticos del hombre de éstos que oyes en la Gloria.

Es distinto saber, cuando la alabanza la oigas, que sólo es de Él.

Es falta de reverencia, porque Amor no ha llegado, querer mezclar las cosas de Dios con las cosas del pecado.

Todo es falta de Amor. Todo es no pensar que todo lo que es de Dios tiene que estar apartado.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo VII