miércoles, 13 de abril de 2016

Habiendo Amor no hay duda

En Sueño Profético decían:

Es pena para Dios, y lástima para el hombre, que el hombre reconozca lo de Dios por tiempo pasado o por decir Dios: “Yo soy Dios”, que por Amor que el hombre sienta por Él. Es pena para Dios, por Él querer darnos sus Palabras, dichas en su Gloria, y el hombre responder con insultos y desprecio al mandar de Palabras y de Enseñanza. Esto es sufrimiento para Dios.

Dijo uno:

Dios oye más: “Si Dios hubiera”, que: “Yo amo a Dios” y que Lo amen. “Dios oye más”, en estas palabras algo tiene que haber porque, en esto o aquello, se ve que es Obra de Dios.

Es pena para Dios que el hombre viva ahí, a pesar de los siglos de su venida, escarbando para ver si fue Dios el que se encarnó en María Virgen. Hay quien después de mucho remover lo que Dios dejó dicho aún cree pero ya le falta sitio para Amarlo, porque se ha llenado de razones del hombre y del Amor de Dios se retira. Esto es pena para Dios, lástima para el hombre. El Amarlo ya te da las razones de su Existencia, a Él le das Gloria en lugar de sufrimiento y Él, de ti, retira la lástima que el que Lo ama te pueda tener.

Desperté, oí:
Mándale Gloria a Dios y Él te retira la lástima que el que Lo ama te tiene.

Qué palabras, y de apellido las razones que mandan para Enseñanza en el Cielo.

Cómo te describe al hombre que al final cree y no ama.

La creencia Dios, hay veces, que la obliga.

El Amarlo es Libertad que Él te deja.

Su Nacimiento lo cree el que ya mucho a escarbado, pero en creerlo se queda.

Porque Dios dice que amando ya la razón te aconseja.

Habiendo Amor no hay duda, porque Dios no te la deja.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V