lunes, 4 de julio de 2016

El pecado en el perdón no pensó

En Sueño Profético hablaban de Dios en su misma Gloria. Hablaban hombres que con Él vivieron, hombres que hablaban de Él tan normal que al oír el hecho duda no había de que tú compartías con ellos el hecho que oías contar. Sensación que nota el cuerpo cuando oyes realidad de aquello que están queriendo y Dios te lo concede ya.

Pues aún más alegría, sin poderla comparar, es la alegría del espíritu cuando oyes este contar.

Hablaron hombres que a Dios buscaron y que Lo encontraron cuando se despojaron de su sabiduría que, con maldad, los retiraba de esta Gloria. También hablaron hombres que cuando vieron sus pecados ya no podían ver al que estaba pecando y no hablarle de su pasado. Hablaron hombres que recibieron martirio por seguir el Mando que Dios desde el Cielo les mandaba. Pues todos, siendo vidas tan distintas, hoy en la Gloria hablan.

Desperté, oí:

Es el perdón de Dios el que ya hace una misma persona cuando el perdón no lo tengas como moneda que guardas, que sabes que siempre la encuentras.

En este Arrobo se han oído a hombres que vivieron como Santos y que fueron perseguidos por hombres hasta llegar a matarlos.

Que les mataron el cuerpo como al mismo Jesucristo.

Con la grande diferencia de que ellos no pudieron impedirlo y Dios con una sola mirada quedaba el Mundo destruido.

Esto es la Gloria de Dios:

Un sitio que Él creó para que vuelva el espíritu.

Pero si busca el perdón si cuando hizo el pecado en el perdón no pensó.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII