viernes, 1 de julio de 2016

Paz para los hombres de buena voluntad

En Sueño Profético hablaban de la Paz. Decían:

La Paz es el Grito de Dios.

La Paz te hace que te llenes de Dios.

La Paz te trae Gloria y te lleva a la Gloria.

La Paz no puedes comprarla ni heredarla.

La Paz es Amor y aprender.

Dios Hijo se hizo Hombre, y éstas fueron sus más repetidas Palabras: “Paz para los hombres de buena voluntad”.

Ahí en la Tierra Él llevó la Paz, y el hombre le formó guerra.

Él trajo humildad, y buscó un lugar humilde.

También los padres que tenían que ser padres a la vista del hombre eran humildes.

Donde hay Paz, tiene que haber humildad.

Dios no vive donde no hay Paz, aunque lo llamen.

La Paz retira a los espíritus diabólicos.

Dijo uno:

Yo te aseguro que el espíritu del mal entra donde hay Paz, pero su salida es rápida, y es por todos conocido.

Dios curó a los endemoniados, y también enseñaba a conocerlos.

Conocer la actuación del espíritu del mal, hace que muchos no pequen.

Dios, cuando habla para enseñar, enseña al Lugar a conocer la maldad de los espíritus del mal, que quieren vestirse con el traje de Santidad de esta Gloria.

Despierta, oí:

Si Dios no enseñara a que los conocieran, era fracaso rotundo.

Primer síntoma: Falta de Paz.

Segundo: Hacerse parecer bueno a la vista del hombre.

Tercero: Querer robar la Sabiduría de Dios al que Dios se la da.

El que Dios arroba, nunca puede Luzbel vivir en él.

Esto sería Dios dejar su Casa y darle entrada a él.

Dios rebosa a este Lugar de Paz, para que el que quiera disfrute de este rebose.

Dios te da la Paz y te enseña a que no la pierdas.


***

Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - C5