viernes, 8 de julio de 2016

El que pecado hace, es por falta de Amor

En Sueño Profético yo decía:

“Señor, en ti pongo me confianza. Que yo no Te enfade aunque las cosas no salgan como yo te las pido”.

Quería despertarme porque oía un gran tropel de cantos, lejos, como de monjes. Y uno dijo:

“Esto es la Gloria del Padre, donde el Hijo se hizo Hombre, Carne e Hijo, y era el mismo Padre. ¡Gran misterio para el hombre! Misterio fácil de comprender para el que ama. Dios que se hace Carne para vivir con la materia y enseñar al hombre a vivir en su Gloria antes de venir a Ella. Dios vivió como otro hombre que hace lo que Dios tiene mandado. Él hacía lo que el Padre mandaba. Y el que a Dios ama, hace lo que no es pecado y lo que agrada al Padre y al Hijo. Dios Uno, Esencia que Aquí quedó y Carne que vistió al mismo Dios”.

“El hombre puede vivir sin pecado, si a Dios ama, como Él vivió, con la Enseñanza que dio al hombre. No pudo enseñar lo que el hombre no pudiera hacer”.

Desperté, oí:

El hombre peca con disculpa para el hombre.

El hombre peca sin disculpa para Dios.

El que pecado hace, es por falta de Amor.

Al que peca, le falta Amor o creencia.

Dos posturas distintas, y las dos ofenden a Dios.

Si amas mucho a esta Gloria, no serás pecador.

Haz por vencer el pecado, y tendrás resurrección.


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Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C6