viernes, 6 de diciembre de 2013

Amor, Fe y creer en Dios

En Sueño Profético decían:

El Amor a Dios, la Fe y el creer en Él, siempre dan respuesta.

Esto te lo justificarán las contestaciones, que son para Él, aunque a ti te llegan.

El Amor a Dios tiene tanta fuerza, que tira de ti y tú lo aceptas, aunque el que te vea se crea que pierdas.

El Amor a Dios lleva de compañera la Fe, y esto da respuesta, porque la alegría, la Fe te conserva, y andas caminos llevando esta Fe y el Amor Divino, buscando los sitios donde hay Amor, diciendo: “Dios dice lo mismo que dijo. Pero si no acudo, yo no creo lo que antes dijo”.

Si hay Fe y Amor, ¡no hay quien te detenga!

Dijo uno:

Cuando pasaba Jesús con los Discípulos y en las casas Lo oían y no salían a la puerta: ni Lo amaban, ni Lo creían. En cambio, el que preguntaba:

“¿Dónde irá mañana?,
¿qué camino cogerá?,
que yo quiero preguntarle
si Lo puedo acompañar”.

“Estoy intranquilo,
y no duermo
hasta que Le oiga hablar.
Aunque una vez que Lo oiga,
me doble la intranquilidad”.

Esto es Amor con respuesta y Fe de compañera.

Desperté, oí:

Nombraban el Amor y la Fe,
y el no creer,
ahora lo nombran:

El que no cree,
no necesita intérprete esta palabra.

No acude, y desmiente
si alguno que cree le habla.

No podía creer en Dios
el que conoció al Maestro
y no Lo siguió,
ni preguntaba.

¡Si Él era hablar de Dios Padre,
de su Gloria y de su Reino!

Si tú en esto creías,
tú buscabas al Maestro.

¡Si su Doctrina era amar al Prójimo!

Tan sólo esto
rompía el engaño
que el que no Lo amaba
quería ponerle.

El Amor a Dios da vida.

La Fe sirve de alimento.

Y el no creer te retira
de lo que baja del Cielo.

¡El que esto lea y piense,
no le pone la mentira!


***


Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pag. 203-204-205