martes, 3 de diciembre de 2013

Esta Enseñanza pueden aprenderla sin profesor

En Sueño Profético decían:

Éxtasis puede haberlo delante del hombre; Comunicación también puede el hombre estar delante. Pero el Arrobo no puede el hombre tomar parte, como en el Éxtasis o en la Comunicación. El Éxtasis, han habido personas de llegar a verlo, si Dios Lo ha permitido. La Comunicación, también puede el que esté delante notar alguna reacción en su cuerpo, si Dios ha querido que su Poder llegue al que se encuentra delante.

Pero el Arrobo, es llevarse la vida y dejar lo inservible, que de no mandar Dios el espíritu, no tendría jamás movimiento el cuerpo. Esto, el hombre, no puede llegar a observar, porque Dios no permite. Esto, a la vista del hombre lo ve normal en el sueño y lo retira de ideas que tuviera para comprobaciones; el Arrobo es muerte en Vida, Vida que no tendrá muerte. Pensar en esta Grandeza hecha tan sólo por Dios, ves todo lo demás, flautista queriendo superar al trueno. Dios, Poder para crear y destruir; Dios que te da la vida y como suya dispone en el momento para que el hombre vea es Dios el Dueño, que cuando el hombre no quiere que sea para Dios, Dios, siendo el Dueño, lápida como desecho; desecho que aprovechan los espíritus del mal para seguir a los que quieren entrar en la Gloria.

Estos Arrobos enseñan al que aprender quiere. Esta Enseñanza pueden aprenderla sin profesor, sólo con frases delante. Dios que manda su Palabra para que el hombre se defienda del mal. Dios que no deja al que a Él Lo sigua, y no busca al que de Él se retira.

Desperté, oí:

Aquí dice el Dictado, que si no hay Sueño, no hay Arrobo.

Porque el Arrobo es separación y despegue de espíritu.

El Éxtasis, es inutilizar a la persona para lo material, y darle contacto para lo Divino. Aquí continúa materia con espíritu.

Comunicación, también es materia con espíritu.

Arrobo es Fuerza y Orden de Dios para dejar a la materia innecesaria para el servicio que Dios le va a mandar.

Esto es “En-Sueño”, pero no sueño de espíritu con materia.

Es “Sueño Profético”, “Sueño Eterno”, “Sueño que espera tener el que ahí vive ya con Dios”.

Sueño viendo Gloria, y sabiendo de Gloria lo que Dios manda que ahí sepan.

Todo lo que ve el que está arrobado, no es para el que lo oye.

El que tiene el Arrobo, enseña, pero él aprendió más.


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Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II - Pag. 99-100-101