domingo, 22 de diciembre de 2013

Síntomas que se manifiestan cuando oyen al Elegido

En Sueño Profético decían:

Este arrobo va a dar alegría al que cumple las Palabras que lleva el Instrumento; y le va a dar qué pensar al que está al mando de los espíritus diabólicos.

Estos síntomas se manifiestan cuando oyen al Elegido que Aquí Dios trae, como ahora, en el momento del arrobo. Después, Dios manda que quede escrito, justificando su Poder y su Mando.

El primer síntoma es rebeldía a su presencia y a su mando; incomodidad a tener delante a este Mensajero de Dios; modificarle su Enseñanza y desvalorarle sus incomparables actuaciones, que salen de sus grandes virtudes; sentirse fuerte con desprecio al mando, que no es mando, que es cumplir obediencia al Reino de Dios.

Se notará que cumple estas Palabras, el que diga: “Yo creo firmemente que aquí habla Dios. Y si yo cumplo este Mandar, no es al Instrumento, es a Dios”. Se notará contento y confiado con su presencia, y llorará cuando su mando no hiciera bien hecho. Pondrá después que a estas Palabras, a padres e hijos. Y reconocerá esta Sabiduría Divina con gran diferencia a la que ahí tiene el hombre. Tendrán fuerza sus palabras cuando éstas las refieran. Y siempre querrán quitar sufrimientos que al Instrumento le pongan.

Estos síntomas es forzoso el sentirlos si crees que Esto sale de la Gloria.

Desperté, oí:

Muchas veces dijo Jesús:

“El que mis Palabras las oye creyendo que no soy Dios, no las cumple y peca”.

“El que mi Presencia le alborote, no Me busca ni habla bien de Mí”.

“El que reforme mi “Ve y di”, no Me sirve”.

“El que no cunda que Me conoce como Dios, es que no está seguro de que Lo soy”.

“Aprended para no ser engañados por los espíritus que Yo los tengo con el nombre de condenados”.

“El que sienta más alegría al oír mi Nombre con palabras de alabanza, es el que con más ganas hará el servicio que Yo le mande”.

“Aprended a conocer al cordero y al lobo”.

“El cordero nunca hará de lobo, pero el lobo te engañará haciendo el papel de cordero”.


Dios Hombre enseñó al hombre, y hoy sigue enseñando en su Reino.

El que más cumpla sus Palabras, más buscará este “Diciendo”.

El que está pegado a la Tierra, ni lo busca ni lo entiende.


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Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II