domingo, 15 de diciembre de 2013

Profesores y educadores, los primeros en echar instancia

En Sueño Profético decían:

Dijo Jesús en un Sermón:

Sabrá más de Mí, el que crea que no sabe, porque Me buscará para aprender de Mí, aunque le falte Amor. Que una vez que Me oiga, ya es fácil que Me ame. Porque por algo Me destaca de los demás hombres cuando viene a aprender de Mí.

Al que sepa y enseñe, le costará más trabajo, haciendo preguntas para decir que él más sabe. Esto, el que se crea superior en inteligencia a los demás hombres. Éstos sabrán poco de haberme oído a Mí. Éstos no dirán: “Le oí al Maestro”.


Dijo uno:

Pues igual hace el hombre con los Elegidos que Él les da su Palabra para que la pregonen.

Este caso, hoy único, ¿cuántos han ido a su casa que sean hombres de relieve, dedicados a la enseñanza, para aprender de lo que a ella Aquí enseñan?

Con letra grande: NINGUNO

¡Cuántos tendrán este pensar!: “¡Qué me va a enseñar a mí! Yo, licenciado en alta Teología y licenciado en Derecho..., siempre en medio de las letras, con hombres de gran talento Con mis conocimientos y mis estudios, ¿qué me va a enseñar a mí...?”.

Éstos son los que Dios dijo que sabrían de Él por otros que creían que no sabían nada.

Desperté, oí:

Debería haber instancias,
esperando turno,
para ir a preguntar
al que Dios elige y habla.

Profesores y educadores,
los primeros en echar instancia.

Porque son los que echan la semilla
y tienen el deber de cuidarla
para que no se doble la espiga.

Y puede que luego pase
como el Maestro decía:
“Después, puede que Me amen”.

Porque al hecho de buscar,
ya saben que hay quien más sabe.

Esto es Sabiduría,
que viene del que más cree
que menos sabe.


***


Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III