jueves, 26 de diciembre de 2013

Navidad: Noche de Paz y de calma

En Sueño Profético decían:

Hay quien celebra la Navidad porque esta fecha le trae grandes acontecimientos o grandes placeres materiales, olvidando qué es Navidad y no sabiendo el porqué de la Venida de Dios Hombre.

Hay quien habla de Dios de Navidad en Navidad.

Dijo una mujer:

   – ¡Lástima que todos no sientan a este Niño que es Dios! Yo lo vi en su Nacimiento. Por cierto que iba yo a coger un haz de leña, cuando un cordón de gentío iban en busca de Dios. Pregunté: ¿Qué Le lleváis? ¿Qué podré llevarle yo? Unos enseñaban alforjas, que habían metido de todo. Otros ordeñaron cabras, vacas, y la leche Le llevaban. Hubo quien gastó cuartos, y buenas cargas llevaba. Y abandonaban la hacienda, y del dueño no importaba, y volvían al día siguiente sin temor que los echaran. Todo esto es Navidad: Noche de Paz y de calma, Noche que vives y vives en lo más hondo de tu alma. Y si haces un pensar y este pensar es para Dios, Él te dirá día por día, que ha venido por Amor. Amor que Él le tiene al hombre, aunque el hombre a Él no. Todo esto es Navidad, Navidad que no olvidé yo. Cada día que pasaba, Navidad era mayor, para aquél que mucho amaba aquel Niño que era Dios.

Desperté, oí:

El que a Dios mucho ama, no puede celebrar un día al año de su Nacimiento.

El que mucho Lo ama, sufre cuando un día al año se olvidara de Él.

Agrada a Dios estando con alegría todo el año como el día de su Nacimiento.

Si amas mucho, sientes a Dios como la que fue a coger leña, y esta pregunta tú harás:

Señor, dime qué quieres que dé para el que no tenga nada.

Porque tu Venida fue para sabernos amar. Amor que Tú nos traías la noche de Navidad.


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Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 60-61-62