domingo, 1 de diciembre de 2013

El creer y el aprender necesitan el Amor

En Sueño Profético decían:

Para saber de Aquí, tienes que amar a Dios primero. Si el Amor te falta, ni comprendes ni creerás nada de lo que Aquí te diga el que Dios traiga. Siempre verás una razón para decir que es mentira. Verás el Mensaje duro, y dirás: “así no habla Dios”. Leerás Mensajes dados por Agustín, sin comprender la grandeza de su gran Filosofía. Otros verás de Teresa de Ávila, y dirás: “¿Dios va a hablar en verso? ¿Dios va a hablar esas tonterías?”. Te contarán los Arrobos y te dará la cabeza mil vueltas, y al final darás la mentira.

Y ya, ¿cómo comprender
el ver en el Cielo mares,
y a las personas hablar,
y sus cuerpos tan normales,
estando siglos enterradas?

¿Cómo poder creer esto
que hay en la Eternidad?

Y cómo creer que Dios mande
un secreto revelar
que no pudo saber nadie.
Que Lo puede revelar
y la importancia quitarle,
porque lo que hace Dios,
nadie puede reformarle.
Pero lo que hace el hombre,
Dios lo reforma al juzgarle.

Habrá quien viva en la Tierra
y el hombre le diga Santo
hasta soltar la materia,
y Aquí ya esté Dios reformando,
porque en su Gloria no entra.

Esto, si falta el Amor,
no hay hombre que lo comprenda.

Desperté, oí:

Que piense el hombre que quiera
quitar o dar la razón,
que no puede comprender,
si a Dios no Le tiene Amor.

El creer y el aprender
necesitan el Amor.

Si te falta, no sigues,
no preguntas y no comprendes.

Si amas te dirán:
Dios hizo el Mundo,
y si Él quiere lo destruye
tan sólo con su Mirada.

Y te dirán que los muertos
tienen movimiento y hablan.

Pero como oye el Amor,
no contradices palabra.

Para creer lo de Dios,
tienes que creer que vive,
tienes que creer que habla
y tienes que tener Amor,
para que el “no”, no te salga.


***

Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pág. 3-4