viernes, 24 de enero de 2014

Cultura sin Dios es pluma en ave muerta

En Sueño Profético decían:

La Palabra de Dios nunca tendrá cambio, ni en la Tierra ni en el Cielo.

Si la Palabra de Dios tuviera cambio, tendría el hombre disculpa. Tendría el hombre disculpa cuando Dios se manifestara para que cumpliera sus Palabras, diciendo: “Señor, es que antes tenías otra Enseñanza”.

Las Palabras de Dios las conoce el que a Dios ama.

Dios baja a la Tierra y no reforma, baja para enseñar a amarse, para enseñar a perdonar y para ofrecer su Reino, dejando la Libertad mientras el espíritu está unido al cuerpo.

Dios no tiene cambio, por ser Dios y querer que todos Lo quieran.

Estas Palabras Dios les dijo a los Discípulos:

“El que os desprecie, pensad que el desprecio ha sido para Mí, por no ser vosotros dueños de mis Palabras”.

“Mis Palabras son mi Padre en Mí. Cuando vosotros llevéis mis Palabras, soy Yo en vosotros”.

“El que os conozca y nos os abra las puertas, pensad que es a Mí”.


Desperté, oí:

Hace falta pensar poco
para ver que Esto
es Palabra de Dios.

¡Hombres llenos de soberbia,
que ya sabe el reloj y la aguja,
que son centinelas de la Palabra de Dios,
que están esperando el decir:
“a esta hora murió”!

Si esto pensara el hombre,
no negaba tanto
la Existencia de Dios.

¡Hombres de grande cultura,
que su cultura les sirve
para apartar de la Gloria!

La cultura que es de Dios,
a Dios te acerca y te lleva.

Porque cultura sin Dios
es pluma en ave muerta.


***


Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 54-55-56