miércoles, 29 de enero de 2014

Las grandes revoluciones de Dios

En Sueño Profético hablaban de las grandes revoluciones que Dios, desde que está el mundo, había formado desde el Cielo a la Tierra. Decían:

La mayor fue su Venida,
y después le sigue ésta,
dando comprobación de su Existencia,
poniendo Dios al hombre a que piense
que no sólo vive en Tierra.
Y que no fue que hubo un Dios,
Lo mataron
y su recuerdo hace en piedra,
en barro o en madera,
como otra estatua más,
pero no por Dios que sea.

Pues estas Palabras con Enseñanza,
que quedarán por los siglos sin fin,
no hay otro caso igual a ellas.

Se tiene que hablar de Dios,
pero no en esta tierra.
Aquí tal vez sea donde menos,
por vallarla la soberbia
y el desprecio a este Dios,
que a diario pueden verla y preguntarle.

Es Dios el que dicta estas Sentencias.
Es el mismo en el Amor y en el Perdón al hombre,
ya que el hombre tiene a Dios olvidado.

Dios sigue amando al hombre.

Todo esto es medicina
que sin duda alguna cura,
porque Dios, su medicina
es para la Salvación del hombre
y para donde no haya pecados,
que haya hombres.

Por eso esto es para el mundo entero,
y ya Dios irá secando en algunos sitios
y en otros floreciendo.

Secando, donde aquí quieran silencio.
Y floreciendo, donde quieran escándalo.

Todo lo que dicte Dios,
mande y haga, será escándalo,
que el mismo hombre lo forma
al querer tener callado.

¡A más gente buscará
el que Él le dé el Mando!

Desperté, oí:

Puede el hombre
comprobar este Caso,
y no pondrá compañero.

Y también puede estudiar
que por uno que no quiera,
más de mil se enterarán.

¡No que se enterarán,
que ya fueron enterados mil,
por poner algún número!

Este Caso Dios mandó
que se hiciera mundial,
y el hombre no obedeció,
el que le tocó empezar.

Hoy será sin discutir,
porque discutir sería:
primero, no amar a Dios;
y después, no entender de Teología.

¡Ese mundo,
que el hombre vive prestado
en la Tierra que sus pies
están pisando!

¡Ese mundo,
si Dios dijera a la Tierra “Sí”,
quedaría el mundo enterrado!

¡Ese mundo,
que si Dios no sujetara,
los mares se saldrían de su sitio!

Pero en defensa de Dios,
dejando a hombres y montes
donde viven los corales,
donde están los tiburones.

Este Caso
no quedará en la Historia
para que sirva
como una cultura más.

Este Caso, hoy viviente,
es para al mundo enseñar.

Como lo fue su Venida,
que aún discutiendo están,
pero saben que no es mentira.

Pues igual pasa
a este Mando que Dios manda
y que se dicta.

¡A más quieran que se calle,
más gritos darán Arriba!

Si buscan un caso igual,
que digan: “Esto es mentira”.


***


Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pág. 34-35-36-37