miércoles, 6 de agosto de 2014

Si no existiera la Gloria, asegura que no habría Dios

En Sueño Profético decían:

Si no existiera la Gloria, asegura que no habría Dios.

Esto se lo oí yo a un santo, que se hizo santo ahí en la Tierra y que hoy está en Presencia del Padre, Gloria para el hombre. A esta Presencia de Dios Padre, el hombre le llama Gloria, porque Dios ya le dio el nombre al Lugar que el Mismo Dios hizo para sus arcángeles, ángeles, querubines, serafines, y todo el que vivió con materia que quiso Vivir Gloria: espíritus que ahí adoraron a Dios y Aquí siguen en esa adoración, y espíritus que pecaron y a Dios llamaron pidiéndole el Perdón.

Dios Único, que juzga y perdona dándoles sitio Aquí en su Gloria a Santos que ahí vivieron en Santidad, y a santos que ya lo son al vivir Gloria. Este Santo tenía más Amor a Dios en el Prójimo, que sólo a Dios; tenía la seguridad de que al hacer el bien en otro, respondía Dios. Esto, cuando tú estás seguro que allí está Él.

Desperté, oí:

El que está seguro de que Dios está en el necesitado, lo trata con respeto.

El que está seguro de que Dios lo está viendo, no se esfuerza en comportarse, actúa como es por dentro.

El que no ama ni cree, va, entrega la limosna, y siempre da más que cree.

Coraje le da, que tenga aquel que no tuvo nada; coraje le da que Dios se fije en cualquier hombre para que Aquí venga y vaya.

Al que Dios trae Aquí para que conozca esta Gloria –viviendo la vida ahí–, es para que enseñe a amar y pida misericordia.

Pues Dios siempre tiene ahí espíritus con materia sin perder contacto Aquí.  

Muchos hablan de la Gloria como imposible llegar.

Esta frase es de aquel que a Dios nunca quiso amar.


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Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II - Pag. 39-40