martes, 11 de noviembre de 2014

El Mando que Dios manda es premio

En Sueño Profético decían:

Tú coge la decisión de Dios y deja el consejo del hombre. Que no pare este Mandar, pues caminando se llega donde hay que llegar, aunque cueste gran trabajo.

Dijo uno:

El mando que tú mandas y que no puedes hacer, es el mando que más trabajo y sufrir te cuesta, y pocos comprenderán que el mandar tú no quisieras.

Hay veces que uno siente la ansiedad de no mandar con miedo, y mandar con la autoridad que es agrado para el Cielo. Pero te entra el temor, por no poder comprenderlo el que el mando recibió. Por eso habrá opiniones más en contra que a favor, sin saber el sufrimiento que este mando te costó.

El que tiene buenos pies, si el mando no se lo hacen, se lo puede hacer él. Pero el que está paralítico tiene que esperar que le hagan el mando, que él no quisiera mandarlo, porque pasa más trabajo que el que le hace el trabajo.

Igual le pasa al Elegido: lo que es de su mando y no puede hacer él el trabajo, ya lo cansa más que si lo hace él. Pero tiene que cundir el Mensaje que Dios dé, y su Mando es de Fuerza.

¿Qué duda puede tener, pensar que más trabajo te cuesta el mandar lo que tú hacer no puedas?

Desperté, oí:

Es un sufrimiento más,
tener que mandar
lo que tú no puedes hacer.

Pero en las cosas de Dios,
tienes que quitar el freno,
sin pensar el que dirá
el que el mando te está oyendo.

Tienes que poner pensar:
“Cuando Dios bajó del Cielo,
¿cómo era su mandar?”.

Unos Le pedían Mando,
y era vida para ellos.

Otros, cuando les mandaba,
era disgusto por dentro.

Él no dejó de mandar
al que su Mando pedía,
o al que no le caía mal.

Pues el Mando que Dios manda
es premio, y no, mandar.  


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Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C2