sábado, 1 de noviembre de 2014

Amor amando

En Sueño Profético hablaban de la Caridad. Decían:

La caridad hecha por el hombre tiene muchas escalas; la que Dios manda, sólo una: querer al Prójimo como a ti mismo.

Dijo uno:

El hombre dice que hace lo que Dios quiere –esto lo dice el que “dice” que ama–. Si el hombre hiciera lo que Dios mandara, no habría Infierno. El hombre coge la Palabra de Dios para la mayoría de los casos que Dios no tiene mandados –que esto lo hace el que no ama– Amar a Dios es cumplir.

Esta pregunta que sale de Gloria es para que la medite el hombre y se haga la pregunta el mismo hombre, cuando haya despedido al día que Dios le dejó ver. Ésta es la pregunta: “Señor, ¿he cumplido tus Palabras?, ¿he practicado tus Mandamientos?”. El que esto diga, que tenga la seguridad de que responderá su conciencia. El que ame, más Amor sentirá. Y el farsante, no podrá hacer esta pregunta cuando esté él solo y su conciencia, porque oirá la Voz de Dios con estas Palabras: “¡Retírate Satanás, víbora sin descanso, que cuando estás sin morder, estás preparando veneno!”. Estas Palabras dichas por Dios a la conciencia del farsante, lo hacen sentirse Judas.

Otro dijo:

El que cree en Dios y Lo ama, no puede hacer nada que a Dios enfade. Esta era la despedida de los Discípulos cuando terminaban la jornada: “Maestro, si algo hemos hecho mal, rectificamos mañana”. Ya el Maestro echaba el Brazo en el hombro del que tuviera más cerca, y los despedía.

Desperté, oí:

¡Qué despedida de Dios, y qué Amor de los Discípulos!

¡Qué claridad y que Enseñanza te da leyendo el Dictado!

¡Cómo te aclara el Amor cuando no es Amor amando!

Y para final del Mensaje, Aquí te recuerdan un rezo:

“Señor, ¿he cumplido tus Palabras?, ¿he practicado tus Mandamientos?”.

Si esto lo dices amando, sientes a este Dios del Cielo.

Si creyeras hacer mal en algo que esté bien hecho, rectifica y sentirás despidiéndote el Maestro.


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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 194-195-196