viernes, 7 de noviembre de 2014

Esta Gloria se gana sin sacrificios cuando se ama a Dios

En Sueño Profético me explicaban del espíritu y de la materia. Me decían, que esto, como no fuera vivido Aquí y explicado, no se podía enseñar. Si esto lo dejan para cuando suelten la materia, sigue ciega esta Enseñanza.

Cuando desperté, oí:

Ya es tiempo de que el hombre supiera de Aquí, como nosotros sabemos de ahí.

Dios continuamente está en el hombre.

El Profeta no falta para la enseñanza de la Inmensa Gloria de Dios.

Esta Gloria se gana sin sacrificios cuando se ama a Dios.

Esta Enseñanza, antes de enseñarla, tiene que haberla practicado el profesor, pero sin haber sabido que Dios lo moldeaba.

Cuando Dios se comunica en Sueños, es cuando al que se comunica tiene Enseñanza. Esto es que la materia se suelta, y el espíritu entonces es cuando vive en una normalidad con Dios.

Esto es espíritu arrobado con una fuerza inmensa para volver a la materia.

Esto en el hombre es conocido como la muerte, palabra no aceptada Aquí.

Esto no puede ocurrir nada más que en el arrobo.

Sencillo es de comprender, si piensas que se trata de Dios.

La ropa es el traje de la carne. Y la carne es el traje del espíritu.

Si cuelgas la ropa, anda la carne –pues ésta no necesita el traje–. Pero si sueltas la carne –que es el traje del espíritu–, el espíritu es rápido, veloz y sin deseos de volver jamás a la carne.


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Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - C2