jueves, 20 de noviembre de 2014

El que no cree, no ve

En Sueño Profético decían:

No podrá comprender el sufrimiento del Elegido, aquel que no crea que es Elegido por Dios.

El creer te hace ver las cosas de otra manera. Pues el que no cree, no ve.

El que creyó que Dios bajaría a la Tierra, no vio camino largo para ir a conocer a aquel Niño que anunciaron los Profetas.

El que no creyó, no se acercó a conocerlo cuando por su puerta pasó José y María.

Los que en la Tierra los vieron como padres de aquel Niño, que ya era el Único Dios, el que no creía, ¿cómo comprender dónde nació?; y luego, ¡la muerte que el hombre Le dio!

Para comprender esto, ¡tienes que creer en Dios!

Desperté, oí:

Sigue el camino de Dios,
y di amen a sus Palabras.

Que si ves lo que Él sufrió,
ya a nada le verás importancia.

El Elegido,
el sufrir siempre lo tuvo,
¡y lo lleva a grandes cargas!

Unas cosas se sabrán,
otras, ¡la Gloria las tapa!

Que se sufrieron ahí,
y Aquí mandó Dios ganancia.

Que luego es el repartir,
que reparte el que Dios manda
con las Palabras de Aquí,
que sirven para Enseñanza.

Si no crees, no comprendes
el grande sufrir que sufre
aquel que Dios manda
y Dios le habla.

Pero nunca le oirás:
“Señor, ¿por qué a mí me pasa?”.

Siempre ve el sufrir chico,
comparado con las ganancias.


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C1