domingo, 2 de noviembre de 2014

Las malas tentaciones

En Sueño Profético decían:

El que coja esta Enseñanza y la practique, tendrá sufrimiento cuando enferme el cuerpo, pero al espíritu no le podrá llegar sufrimiento, porque el espíritu está en la línea de Dios. El espíritu sufre cuando no respira sitio de Dios.

Las malas tentaciones vienen cuando el espíritu no está entregado a Dios. Cuando quiere entregarse, también vienen tentaciones para apartarte de Dios. Pero si estás enseñado, despides lamentación haciendo este cambio:

“Vete tentador demonio,
que aquí quedas fracasado.
Me pase lo que me pase,
a Dios Lo busco y Lo llamo.

Si mi fuerza te persigue
y te deja arrinconado,
vete donde te reciban,
si allí ya no haces daño”.

Esto lo puede practicar uno que esté enseñado, sabiendo que existe el mal por espíritus condenados.

Dijo uno:

A estos espíritus los premian los tiempos cambiados. Y enseñan que no hay nada malo, que hembra y varón pueden crecer juntos sin llegar pecado.

Se va a comparar cántaro y fuente, con hembra y varón:

Si pones el cántaro debajo de la fuente, sin dejar de caer agua, y el cántaro no se llena, es que el cántaro está roto, es que el cántaro tiene falta. Lo normal del cántaro es que rebose el agua.

Si tú no quisieras que esto llegara, no pongas el cántaro donde el agua caiga.

Desperté, oí:

Por mucho que grites
al cántaro y a la fuente,
no puedes evitar
que el cántaro se llene.

Ahora piensa:
¿quién tiene la culpa
de que esto llegue?

No la tiene el cántaro,
tampoco la fuente.

La tienen los hombres,
que quieren hacer
lo que no se puede.

Hacer que la vida
de los animales
la vivan los hombres.

Éstos se devoran
y en Tierra se quedan.

El hombre se viene
y deja en la Tierra
su traje de carne.

Aquí, ya el espíritu
presenta las cuentas
de todo lo malo
que hizo en la Tierra.


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C4