lunes, 9 de febrero de 2015

Ceguera con gran vista

En Sueño Profético decían:

Hay quien vive y siempre está detrás de la Palabra que Dios manda en el Cielo, para perfeccionar más su Amor al agrado del Todopoderoso. Y hay quien la persigue para desmentirla, sin preguntar y sin querer saber el Mandato que Dios manda, negando todo lo que de Gloria vaya.

Dijo uno:

Por eso sabe más de este vivir el que más Amor tiene a Dios, el que más cree en la Palabra de Dios Hijo.

Estas Palabras fueron muchas veces dichas por Dios viviendo de Hombre:

“Creerá más, el que más ame, porque el Amor le hará buscar, y Yo le enseñaré todo lo que mi Padre Me ha dicho, que antes lo anunciaron los hombres, y ya su nombre fue Profeta”.

Cierto es que el Amor a Dios te hace que creas en el Vivir de su Gloria. Cierto es que el Amor te va quitando las dudas, que igual que te quita las dudas, no te deja hacer nada malo.

Dijo otro:

El Amor a Dios es ceguera con gran vista, es sentir que va por dentro, que tú sientes un latir y ya todo vas creyendo sin poderlo desmentir.

Dice tan mal leer libros que hablen tanto de Dios y luego no admitir ninguna Comunicación, la reciba hombre rudo, letrado, o monje de algún convento que se metió por Amor, o novicia que ya estaba en un contacto con Dios, porque su Amor o ceguera veía claro lo de Dios.

El hombre que desconoce el Poder y Amor de Dios, nunca buscará el Mensaje. Si busca, es persecución. Éstos son los hombres “listos” y despreciados por Dios.

Desperté, oí:

Que quiera el hombre disculpa
por parte del Elegido,
es querer usar el humo
como manto que te cubre.

Ni el humo hace de tela,
ni la manda el Elegido.

El humo no es responsable
del pedir que tú has pedido.

Y el Instrumento se calla,
dejando a Dios de Testigo.

Que es el que manda Palabras,
y tú mal lo has recibido.

Aquel que le falte Amor,
nunca creerá en Elegidos.
       
Porque el Amor te presenta
a limpios de corazón,
a Magdalena y a justos.

Que esto es el Mando de Dios.

El que se oponga a este Mando,
está en contra de Dios.


***

Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - C7