lunes, 23 de febrero de 2015

Jamás podrán tener cambio

En Sueño Profético decían:

Dirá más que Esto es verdad, el que más te obedezca y el que tu consejo ponga antes que su acción. Esto, contento y dando gracias a Dios por haber conocido este Lugar que reparte Amor, Caridad y Perdón, enseñando a conocer lo que es pecado. Que el hombre quiere vivirlo diciendo: “esto no es pecado”. Pecado es enfermedad en el espíritu en diferentes grados.

Dijo uno:

El pensar mal, te puede hacer que estés pecando. Y el no evitar que vean acción que puedan pensar en malo, también es pecado.

Esto ha querido el hombre reformarlo. Pero esta reforma, Aquí no llega, porque cuerpo y espíritu no tienen cambio. Cuando el hombre ande con la cabeza, y los pies los utilice en el lugar de las manos, entonces podrá decir el hombre: “es que el hombre ha cambiado”.

Todo lo que Dios hizo y puso al servicio del hombre, no tiene por Dios reforma ni cambio.

No vivir sus Mandamientos, ya es estar pecando. E intentar el reformarlos, es ya estar haciendo más pecado que el que viva la reforma.

Desperté, oí:


El que vive la reforma, peca él sólo.

El que los quiera reformar o los reforme, hace que muchos hagan pecado. 

Y va poniendo al hombre en contra del Mando de Dios.

No es lo mismo enseñar a seguir a Dios y vivir sufriendo por el que coge camino cambiado, que hacer reforma para que vivan pecado.

Dios, hombre y Prójimo, jamás podrán tener cambio.


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Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C2