miércoles, 11 de febrero de 2015

La Libertad a mí no me encarcela

En Sueño Profético hablaban de la Libertad que Dios deja al hombre y de los poderes que el hombre se pone, decían:

La Libertad es veneno que aunque lo tengas en tu casa tienes que saber hacer uso de él y no beberlo. La Libertad hace ganar la Gloria y perderla. Ganarla porque Dios te deja Libertad para que a Él llegues, y perderla porque la Libertad no te deja que llegues donde te encontrarás con Él. Que cuando Libertad tuviste no quisiste saber de Él y tu Libertad hizo a muchos la Gloria perder.

Es peligroso vivir Libertad sin saber hacer uso de ella y es hermoso vivir amando a Dios y no cogerla. Dale desprecio cuando tú veas que eso no es justo para Dios y mal visto está en la Tierra, entonces puedes decir “la Libertad a mí no me encarcela”.

Hay quien coge Libertad y él tanta Libertad se deja que está viendo su mal y Libertad no deja, y se llega a encarcelar entre rejas o de muchas mil maneras que encierra la Libertad, el pecado y los vicios.

La Libertad te hace esclavo. Desprecia la Libertad y nunca te sentirás esclavo y a Dios siempre amarás. Y ya harás esclava a la Libertad, haciendo lo que tú mandas.

Desperté, oí:


Dios deja la Libertad para que el Amor se vea cuando aman de verdad.

Cuando a Él lo busca el hombre por Amor y no por miedo.

Cuando hizo los pecados y luego dejó de hacerlos.

Pero entonces tenía Libertad, juventud y buen dinero.

Si éste a la Libertad da desprecio ama y quiere Gloria ya.

La Libertad es fusil o escopeta cargada en manos de cualquier hombre, pero que mata si le dan.

Es más seguro que huyas del que la tiene cargada.

Y es más segura la Gloria despreciando Libertad.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V